Archivo por meses: mayo 2014

Barriga de una mujer embarazada

Hipertensión en el Embarazo

Si estás embarazada, sabrás mejor que nadie que tu cuerpo experimenta infinidad de cambios durante esta etapa.

Tener un bebé es una de las cosas más espectaculares de esta vida, y el cuerpo tiene que prepararse para ello.

Entre estos cambios que experimentamos, una de las cosas que podemos observar es la aparición de  hipertensión en el embarazo, que es imprescindible detectar y controlar.

Tipos de hipertensión en el embarazo

Perfil de mujer embarazada con presion alta

La hipertensión en el embarazo puede ser de distintos tipos, y los controles dependerán del tipo al que pertenezca. Foto de mahalie stackpole

Hipertensión crónica

Simplemente la paciente ya tiene hipertensión arterial previa, o esta se detecta durante las primeras semanas del embarazo (antes de la semana 20). En caso de ya tomar medicación, el médico decidirá si debe seguir con la misma medicación o cambiarla por otra más adecuada para el embarazo.

En estos casos, la hipertensión crónica no implica riesgo ni para la madre ni para el bebé. Sí que se asocia con la posibilidad de un desarrollo un poco más lento del bebé en el estadio fetal, pero sin mayores consecuencias.

Las pacientes con hipertensión crónica, tienen un mayor riesgo de preeclampsia durante el embarazo, por lo que se deberá extremar el control de la hipertensión para detectar posibles subidas. De la misma forma, tu Doctor controlará los niveles de proteína en orina para una detección temprana de preeclampsia en caso que esta aparezca.

Preeclampsia o PIH

Hay una elevación importante de la presión arterial a partir de la semana 20 del embarazo, y esta elevación va acompañada por la presencia de proteínas en la orina (proteinuria), y a veces también de edemas en las extremidades.

La preeclampsia puede implicar cierto riesgo tanto para la vida de la madre como la del bebé. Se trata de una alteración seria, que su médico se encargará de realizar un seguimiento intensivo.

La preeclampsia o PIH es un tema muy extenso, que merece dedicarle una entrada del blog en exclusiva. Tratarlo ahora dificultaría la toma de una visión general de la hipertensión en el embarazo.

Hipertensión gestacional

Es el tipo de hipertensión más común en embarazadas, representando un 40% de embarazados con hipertensión. También es el tipo que menor riesgo supone tanto para la madre como para el bebé.

Se trata de una elevación importante de los valores de presión arterial observados a partir de la semana 20 del embarazo. Se trata de una hipertensión inducida por el embarazo, y si no va acompañada de otros síntomas, no tiene mayor importancia.

Esta afectación no implica daños ni en la madre ni en el bebé, aunque puede ser un indicador de cierta predisposición de la madre para desarrollar hipertensión arterial en un futuro.

Unas semanas después del parto, sus valores se normalizarán y volverán a ser los que tenía previos al embarazo.

Controlarse la tensión en casa

Igual que en población adulta a partir de los 50-60, se recomienda a las embarazadas un control doméstico de la tensión arterial. Esto es así, debido a la posibilidad de aparición de ciertas afecciones relacionadas con la tensión arterial durante el embarazo.

El hecho de llevar un control en casa, facilita la detección temprana de una elevación de la presión arterial , y nos ofrece la posibilidad de alertar a nuestro médico si esto sucede.

Si quieres buscar un tensiómetro, te puede ayudar el artículo que publicamos con la lista de los 5 tensiómetros más vendidos!

Referencias

  • Marín T.; González Portal C.; Gorostidi M. et Al. Hipertensión arterial en el embarazo: Estudio de 864 casos consecutivos observados durante un período de 24 años. Nefrología. 20(4); 308-319; 1999. Enlace al PDF.
  • Zamorski MA, Green LA. NHBPEP report on high blood pressure in pregnancy: a
    summary for family physicians. Am Fam Physician. 2001 Jul 15;64(2):263-70, 216.
    Erratum in: Am Fam Physician 2002 Feb 15;65(4):560. PubMed PMID: 11476271. Enlace al artículo.

Foto portada de David Roseborough.

El síndrome de la bata blanca

Tengo el Síndrome de la Bata Blanca?

Las últimas veces que te ha tomado la tensión tu médico te han salido valores especialmente elevados? Una posibilidad es que efectivamente sufras hipertensión arterial. Pero puede haber otra explicación: que sufras el Síndrome de la Bata Blanca.

¿Qué es el síndrome de la bata blanca?

Quién padece este síndrome, no tiene hipertensión arterial, sinó que lo que le ocurre es que la visita al médico le supone una situación de estrés.

Esta situación le provoca un nerviosismo que afecta directamente a la tensión arterial. Y cuando el médico le toma la medida, obtiene unos resultados elevados, propios de alguien con hipertensión arterial.

Una vez la persona sale de la consulta, vuelve a su estado normal de relajación, y otra vez recupera unos valores normales de presión arterial.

¿Y el problema…?

El Síndrome de la Bata Blanca, a nivel de salud no es grave, puesto que el corazón funciona correctamente, y por lo tanto no sufre como el corazón de un hipertenso.

Entonces… ¿dónde está el problema? Pues básicamente, en saber si esa persona tiene hipertensión arterial (y por lo tanto tiene que tratarse y medicarse), o si por el contrario, puede seguir tan pancho,  tumbado en el sofá todo el día y comiendo la sal que quiera tan tranquilo! Jeje (esto es broma, uno siempre tiene que cuidarse…).

Soy un paciente potencial de padecer el Síndrome de Bata Blanca?

Te infunde un especial respeto tu médico? Experimentas cierto temor a acudir a tu médico, o estás especialmente preocupado por padecer de hipertensión arterial? Eres tan perfeccionista que temes hacerte pruebas médicas por miedo a que te encuentren algún fallo?

Estos aspectos son los que pueden favorecer la aparición del Síndrome de Bata Blanca. Según estudios, parece que la población más afectada por el Síndrome de Bata Blanca son, en este orden:

  • Personas hipocondríacas, independientemente de sexo y edad
  • Jóvenes tanto chicos como chicas
  • Mujeres de mediana edad

¿Qué hacer si sospechas de síndrome de bata blanca?

Esto siempre, quien tiene que decidirlo en última instancia es tu médico.

Pero lo más habitual de hacer en estos casos, es contrastar estas lecturas que salen altas, con otras lecturas que deberás hacerte en un ámbito en el que estés relajado, como podría ser tu casa.

Por lo tanto, lo mejor es comprar un tensiómetro (recuerda que aquí tienes unos consejos para comprar un tensiómetro), o pedirlo prestado a algún familiar o amigo, y hacerte un par de lecturas diarias, una por la mañana y otra por la noche, durante una semana.

Lo ideal es llevar un registro de estas lecturas, y mostrarlas a tu médico. Él mejor que nadie podrá valorar tu caso, y saber discernir cuál es tu diagnóstico.